Como hienas de la sabana. Después de contar muchos chistes sobre animales, la mandíbula parece que se va a desencajar y el sonido que se emite viene a ser como el de una hiena de la sabana. Atención al acento en esta palabra, no confundir con «sábana».

Era un camaroncito que estaba llorando en la orilla del mar y llega otro y le dice:
- ¿Por qué lloras?
- Porque mi mamá me dijo que fue a un cóctel y aún no ha regresado.

Era un camaroncito que estaba llorando en la orilla del mar y llega otro y le dice:
Por qué lloras?
Porque mi mamá me dijo que fue a un cóctel y aún no ha regresado
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