Como hienas de la sabana. Después de contar muchos chistes sobre animales, la mandíbula parece que se va a desencajar y el sonido que se emite viene a ser como el de una hiena de la sabana. Atención al acento en esta palabra, no confundir con «sábana».

Esto era un hombre tan vago, tan vago, que los caracoles se le escapaban de las manos.

Esto era un hombre tan vago tan vago que los caracoles se le escapaban de las manos
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