Uno de los colectivos más propensos a las situaciones graciosas es el de los camareros. Sirvan estos chistes sobre el gremio como homenaje a quienes muchas veces nos dan de comer y otras tantas nos hacen reír con sus chistes.

Estaba una señora comiendo en un restaurante y le pidió al camarero qe bajara el aire acondicionado. Al cabo de pocos minutos empezó a sudar, llamó al camarero y le pidió que pusiera un poco más alto el aire. Las quejas siguieron durante un rato, y otro cliente le comentó al camarero:
- Con tanto subir y bajar el aire, la señora lo tiene a usted mareado, ¿no?
- No se preocupe, soy yo el que la tiene mareada a ella: aquí no tenemos aire acondicionado.

Estaba una señora comiendo en un restaurante y le pidió al camarero qe bajara el aire acondicionado Al cabo de pocos minutos empezó a sudar llamó al camarero y le pidió que pusiera un poco más alto el aire Las quejas siguieron durante un rato y otro cliente le comentó al camarero:
Con tanto subir y bajar el aire la señora lo tiene a usted mareado no?
No se preocupe soy yo el que la tiene mareada a ella: aquí no tenemos aire acondicionado
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