Chistes Blog

Era una vez un señor tan gordo, pero tan gordo, que cuando se subía a un taxi su ángel de la guarda lo tenía que acompañar en otro.

Era una vez un señor tan gordo pero tan gordo que cuando se subía a un taxi su ángel de la guarda lo tenía que acompañar en otro
¡COMPARTE!
Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Síguenos en Youtube
Síguenos en Pinterest